chocolate

Mi mamá me ha regalado una cestita con huevos de chocolate para la pascua,
sé que debería estar aterrada, pero no es así.
Y sí, de hecho, me los he estado comiendo.

El chocolate solía ser mi más grande debilidad en todo el mundo, podía hechar por la borda todo el esfuerzo del día por un poco de chocolate. Entonces me sentía nuevamente culpable y fracasada, diciendome a mí misma que nunca más volvería a comer chocolate.

Pero sé que eso no era, ni es, verdad. Lo cierto es que he estado comiendo huevitos de los que me regalaron, y no me siento mal. Porqué?, porque no me los he devorado, como antes. He sabido cuando parar, no me he desesperado y he comido todos de una vez. De hecho me da satisfacción verlos ahí, frente a mí, y no desear comerlos.
No puedo sacar una comida de mi vida para siempre, porque mientras menos la tienes, más la quieres.
He aprendido a controlame, y sé que disfrutar de uno o dos bocados de chocolate no me va a matar, además que si no se me antoja pues no lo como y ya.
Cuando estaba chica me los comía todos ese mismo día, que vergüenza..., pero ahora me siento muy felíz de aún poder comerlos y no devorarlos, solía pensar que la única forma de no atracarme con algo era no comerlo nunca más, pero no. Se puede, se puede controlar, y me siento mejor que cuando no me dejaba comerlos y me sentía ansiosa por un bocado.

1 comentarios:

uff yo creo q si tuviera una canasta de chocolate me la devoraria en menos de 1hr Ay por Dios no tengo verguenza. En fin sigue asi, por cierto me gustaron las fotos que tienes a la izquierda =D

martes, abril 10, 2012  

Entrada más reciente Entrada antigua Inicio

he emprendido un largo viaje en busca de mi yo interior

he emprendido un largo viaje en busca de mi yo interior